Empezó por hacer las cosas por cuenta propia
El Rey Labs nació en Traiguén en 2026, pero viene de mucho antes: de la costumbre de mirar un problema y preguntarse cómo se arregla uno mismo, en vez de esperar que alguien venga a arreglarlo.
Esa costumbre empezó en el campo y siguió en la informática. Son dos oficios que se parecen más de lo que parece: en los dos hay que entender un sistema que ya funciona a su manera antes de meterle mano, y en los dos el que no mira bien termina rehaciendo el trabajo dos veces.
Cuando la inteligencia artificial dejó de ser una promesa y se volvió una herramienta de todos los días, quedó claro que una familia ordenada podía construir cosas que hasta hace poco pedían una empresa entera. El Rey Labs es eso puesto a prueba.
El nombre
Viene del campo
«El Rey» existía antes que el software: es el nombre de la agrícola de la familia. Ponérselo también a la empresa de software fue una manera de decir que es la misma casa, la misma gente y la misma forma de trabajar, aunque el oficio sea otro.
«Labs» es lo que se agrega: el lugar donde se prueba. No todo lo que se prueba resulta, y esa es justamente la idea.